sábado, 21 de enero de 2017

Historia de una Heroína.

          En una antigua época, antes de que se formasen las primeras sociedades y las grandes civilizaciones conocidas por la historia, en un país, hoy conocido por el nombre de Grecia, trajo consigo a una persona fuera de lo normal. Su nombre es Yesenia, una combatiente de espada semi curva similar a las armas asiáticas y con una armadura digna de los dioses.
          Ella fue enviada para mantener un equilibrio. Entrenada por Ares, equipada por Hefesto, formada por Atenea y realzada por Zeus. Fue entonces cuando despertó en el mundo y la abandonada tierra, de los mortales.
          Lo primero que vió fue, un amanecer, Apolo llevando el Sol hacia el horizonte, haciendo así que sus tierras despertasen. Después, todo lo que pudo ver fue la barbarie, como aquellos que eran iguales entre ellos se mataban por un trozo de tierra o simplemente por un par de animales o prendas.
          Ante esas escenas, su única motivación por sus enseñanzas fue erradicar esos conflictos, a través de imponer su autoridad ante esas personas... Por denominarlas de alguna manera.
         No pasó mucho tiempo hasta que vió a su joven primo Alexius, denominado protector de la humanidad. Portador de un arco y varias armas distintas. Le gustaba denominarse como un ejército andante.
         -Cálmate un poco prima... O acabarás dejando a este mundo sin habitantes. Y no creo que quieras eso.- dice Alexius con calma y una sonrisa que denotaba unas ganas de pelear.
         -¿Acaso sabes cómo reaccionan estas criaturas? Ellos necesitan ser escarmentados.
         -No mi querida prima, ellos necesitan ser educados y enseñados, como ambos lo fuimos por Atenea.-
         En ese mismo momento Yesenia refrenó su espada, pensando en lo que su primo dijo y entonces, comenzaron a trabajar juntos. Buscando así delimitar fronteras y educar a esos seres tristes e inferiores.
         Así empezó el nacimiento de una gran nación, el surgimiento de una historia que jamás encontraría el fin. Pero, no se daban cuenta de que algo en ellos iba cambiando, ya no parecían ser tan superiores.
         Al cabo de unos años lo entendieron, mientras los mortales creaban casas, hogares para ellos y lugares de culto para Zeus y sus hermanos e hijos, ellos se estaban volviendo más “humanos”.
         Sin embargo no contaban con una prima de ellos, la joven y hermosa Erma. Una diosa que solo desea desatar y alimentarse del ansia de la guerra y el conflicto. Algo que sus primos tardaron más de diez años en erradicar.
         Todo sea dicho, Erma aprendió mucho de sus primos y educó a muchos mortales para su único y gran fin, proclamar su guerra por todo el mundo y así demostrar su superioridad.
         Llegado el momento, Yesenia y Alexius ya habían alcanzado una edad adulta. Y habían adiestrado a algunos como soldados, para salvaguardar las leyes y normas. Aunque habrían deseado que su prima compartiese esos ideales.
         Lamentablemente eso no fue así, por lo que una gran guerra estalló, de forma irremediable por como chocaban las ideologías de estos dos territorios. Al cabo de una semana de guerra, todas las tierras de cultivo eran un baño de sangre. Allá dónde miraban, solo veían rastro de muerte y devastación. Yesenia y Alexius no lo soportaban más, así que sé pertrecharon, se mentalizaron y tomaron una decisión. Partieron a una batalla de la que no sabían cómo terminaría. Expulsando a todos los ciudadanos de esa ciudad.
         Erma les esperaba, sabía que no tenían dotes divinas porque decidieron seguir como mortales. Esa fue su sentencia de muerte.
         El combate contra Erma se presentó largo y sufrido, cada vez más difícil y peor de lo que se podrían imaginar. Los aceros chocaban, la sangre se derramaba sin cesar... Y cuando parecía que Erma triunfaría al matar a una Yesenia agotada, descubre que Alexius interviene y le mantiene el combate hasta que este es atravesado en el pecho, viendo a Erma sonreír, mientras le dice ya no eres tan buen guerrero primito.
         Al ver eso Yesenia entró en cólera, con un torbellino de emociones y fue ahí cuando Zeus cogió su rayo y lo lanzó, devolviendo así a Yesenia su esencia divina, aniquilando así a Erma, pero no albergando odio, sino sintiendo lástima por ver aquello en lo que se convirtió.

         Esta es la historia de la primera heroína de la historia. Pero aquellos ciudadanos, marcharon lejos y crearon la ciudad de Babilonia. Dando al fin un comienzo a la era del hombre hasta el día de hoy.