miércoles, 21 de diciembre de 2016

Mortales Sueños (Secuela)

           Vuelvo a respirar y sentir. Ha pasado mucho desde la última vez, pero ahora la veo. La diferencia de lo que era y lo que soy.
           Entonces llego a un acantilado, veo a un chico intentando treparlo muerto de miedo, sin embargo se ve cómo se esfuerza. De repente... Surgió la niebla, cada vez más densa humedeciendo sus manos. Provocando que se vaya resbalando y sienta que se cae.
          Cuando más miedo siente la gente, es cuando más cerca están de superarlo. Así que cuando está llegando a la cima, se resbala y cae hacia él precipicio. Siente cómo yo le agarro, pero se empieza a aterrar al sentir mis garras y cómo de un tirón lo lanzo por los aires y agarrándole del cuello, me acerco y hago lo que me hicieron, sorber parte de su alma. Sintiendo cómo me hago más fuerte cada vez.
          Entonces le dejo despertar. No está bien disfrutar con tu juguete por un solo día, ni tampoco que sean solo tres... Es hora de ir jugando y cambiando las reglas.
          Al segundo día le hago ver una escena divertida. Le voy mostrando cómo su familia ha ido quedando mutilada, destripada y bueno... Esparcida por toda la casa. Mientras me deleito y relamo con el sufrimiento y el terror de sus ojos, le persigo sin hacer ruido.
          Es en ese instante cuando su mente recuerda a su hermana pequeña llamándole llorando, así que decido adelantarme y dejar que él vea cómo su hermana es devorada antes sus ojos.
          Luego le ato con mi brazo y al acercarle a mí, me relamo y le vuelvo a morder, teniendo así mucho más al alcance su cuerpo y poco a poco sigo haciéndome más grande.
          Es increíble lo que se puede hacer si uno tiene la maña y el ímpetu suficiente. Es entonces cuando descubrí que podía adentrarme en dos personas al mismo tiempo... Y me pregunté ¿en el mismo tiempo y lugar? Eso sí sería emocionante e interesante.
         A la siguiente noche, vi a padre e hijo, en el mismo sueño...ninguno sabía que pasaba exactamente, pero el padre veía las heridas que tenía su hijo en el brazo y en el cuello. Es una lástima que no le permitiese que se fijase más porque... Oyeron a la madre gritar y es en cuanto llegaron que vieron a la hija pequeña, con un cuchillo riendo desquiciada y una sombra a su espalda, cortando nuevamente a la madre... Sin olvidar que según murió la madre, la niña pequeña se quedó sin cuello, porque se lo partí. Fue el momento idóneo para sacar dos cabezas y absorber la voluntad de ambos.
          Llegó la última noche y me alimenté directamente del padre, mientras el hijo me miraba. Me acerqué a él paso a paso.
Lentamente y cuando estaba frente a él, saqué mis alas y le pregunté abiertamente.
-¿Cómo quieres que sea tu vida? ¿Agónica o que al menos puedas vivirla?
-Has erradicado a mi familia... Realmente... ¿Me queda algo de vida?
         Por entonces sonreí. Y durante los siguientes cinco años, buscaban a un joven chico asesino, que tras aniquilar a su familia, siguió matando. Aunque no por su propia voluntad. Sino siguiendo mi deseo ya que yo dominaba su cuerpo y así crecí cada día y cada vez más.
         Una vez y le pillaron, le abandone con su agonía. Y simplemente, busqué a mí próxima víctima para comer y crecer.

        Soy eterno, estoy maldito, por lo tanto... Estáis muertos en cuánto me veáis en vuestras pesadillas.



He vuelto

Buenas a todos mis lectores.
Muchas gracias por haberme seguido y esperado.
Por diversos motivos personales no he podido dedicarle el tiempo necesario al blog, pero eso no significa que vaya a renunciar a él.
He vuelto y con más ganas que nunca, y el primer relato que os dejo tras mi parón, es la secuela de Mortales sueños.

Espero la disfrutéis como yo he disfrutado escribiendo mis relatos. Nos vemos pronto.